Mediación Hipotecaria
4 de agosto, 2026
La siguiente técnica, ha sido creada en el marco del desarrollo de un trabajo de tesis sobre la intervención de menores en el proceso de mediación familiar, con la intención de sumar herramientas en la tarea con niños y adolescentes, sirviéndonos de la utilización de los juegos de encastre y de las construcciones tridimensionales para conversar con ellos y que puedan comunicarnos sus dudas, miedos y expectativas.
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NOVEDOSA TÉCNICA CON LA UTILIZACIÓN DE LEGO®
Hemos denominado ésta técnica “Construyendo Emociones” y la propuesta tiene utilidad en casos de niños de entre 7 y 11 años de edad, así como con adolescentes en los que encontremos resistencia o dificultad para comunicar emociones, con el objeto de brindar una herramienta más al mediador que desea dar participación a los menores en el proceso. Siguiendo las teorías de Jean PIAGET y su contribución, habiendo demostrado a través de sus investigaciones que el niño tiene maneras de pensar que lo diferencian del adulto, recomendamos la utilización de la técnica con niños de más de 7 años de edad, ya que es una etapa en la que los procesos de razonamiento se vuelven lógicos, pudiendo aplicarlos a problemas concretos o reales, el niño ya es un ser social y surge el ordenamiento mental y clasificación de conceptos de casualidad, espacio, tiempo y velocidad.
Los elementos de trabajo serán los Lego® o juegos de encastre didácticos y un reloj de arena. A los niños de hasta 11 años se les hará la propuesta de juego y a partir de dicha edad y hasta los 18 años se contextualizará la herramienta, explicando que se trata de una técnica, que se utiliza tanto para trabajar en empresas como con familias, evitando que se sientan subestimados ante una propuesta que ellos mismos puedan juzgar infantil. Con los niños -a partir de los 7 años- y con adolescentes, trabajaremos con el desarrollo del conocimiento lógico matemático, en los que la fuente de conocimiento está en el sujeto y su capacidad reflexiva y del conocimiento social, ya que el niño comparte sus experiencias con otras personas.
La técnica parte de la construcción tridimensional que realiza el menor, a partir de la propuesta del mediador y en la que no importa el diseño sino lo que el niño relata del mismo. Su utilidad radica en la cantidad de información que puede brindarnos, sobre todo teniendo en cuenta que tanto a niños como a adolescentes suele demandarles un gran esfuerzo comunicar sus temores e incertidumbres familiares a un adulto extraño. Es muy importante que entre las piezas existan varios personajes, para que tengan posibilidad de ubicar a los miembros de su familia en el contexto de construcción y poder trabajar con ellos.
La propuesta se inicia disponiendo sobre la mesa de trabajo los lego® y el reloj de arena y preguntando al menor si le gusta jugar o ha jugado (adolescentes) con éste tipo de didácticos. Una vez escuchado su relato sobre el tema (si hubiera) le preguntaremos si le gustaría construir una “casa” y que vamos a utilizar el reloj de arena para controlar el tiempo y que dispondrá de 10 minutos. La propuesta de construcción de una casa tiene sentido en tanto para el niño suele representar la familia y de lo que construya puede emerger información valiosísima; El reloj de arena les otorgará una idea representativa y palpable del tiempo disponible para realizar la tarea.
FASE 1: Una vez terminado su diseño preguntaremos sobre el mismo, con dedicada atención a su relato y trayendo a nuestra tarea el poder de las narrativas de Sara COBB. Esto significa que nos ceñiremos a sus palabras y preguntaremos siempre sobre lo que nos están contando, así por ejemplo, algunas preguntas pueden ser: ¿Quién vive en esta casa?, ¿A qué habitación da ésta ventana?; ¿Cómo se llama ésta mascota?; ¿dónde estás vos?; ¿qué te gustaría que tuviera?, ¿Hay algo que no te gusta de ella?, ¿Qué crees que piensa mamá/papá de ésta casa?, ¿cómo crees que te vas a sentir en ella cuando comiencen las clases? Si bien es cierto que las preguntas dependerán del niño y del diseño que construya, es posible que en esta etapa surjan algunos temores, dudas e inseguridades en relación al divorcio de los padres.
FASE 2: En caso de que hayan surgido emociones negativas en el diseño inicial, y teniendo en cuenta la energía y predisposición del niño, podemos pasar a la siguiente fase, incorporando a la técnica “construyendo emociones”, la pregunta del milagro de Marines SUARES, proponiendo al niño que construya un lugar donde le gustaría vivir en el que no tendría las preocupaciones o miedos que nos estuvo contando, dando vuelta nuevamente el reloj de arena. En esta fase, volveremos a trabajar con preguntas, que serán abiertas y circulares en su mayoría, y cerradas para confirmar. Es importante recordar aquí que nuestra labor tiene límites claros en relación a la información que nos brindan los niños y no somos nosotros quienes responderemos a sus preguntas acerca del divorcio de sus padres, será siempre tarea de éstos.
Si la técnica es exitosa, en el sentido de la información obtenida y el diseño es explicativo en sí mismo, puede ser conveniente utilizarlo para hacer la devolución a sus padres y que puedan visualizar las manifestaciones del niño.
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4 de agosto, 2026
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